&109 ¿Qué lugar ocupa el dinero en tu corazón?
«El dinero es sagrado» es una frase que me dijo un cliente en sesión individual. Y desde donde lo decía … venia de muy lejos.
No era suya, era heredada. Un mantra repetido.
Transmitida de generación en generación, desde que su bisabuelo creo el negocio familiar. El era la 4ª generación.
Estaba sentado a mi lado. Me explicaba que llevaba 3 meses de baja, por estrés. Y que había tenido varios ataques de vértigo y de pánico.
Le pregunte donde le dolía el corazón:
— No lo sé. Estoy perdido — me respondió.
Me contaba que era un apasionado del cine, pero la consigna en casa era que «las artes no daban dinero». Y estudió multimedia, pero la consigna era la misma.
Y su mente se rindió, pero no su cuerpo.
El sabía que tenia que tomar decisiones desde hacía muchos años, y su cuerpo le gritaba que ya no podía esperar mas.
Una de esas decisiones: Empezar a cambiar sus creencias.
✨ Porque el dinero no tiene nada de sagrado. Es solo una herramienta. Necesaria, sí. Pero no más que la salud.
El dinero, en si mismo es neutro. El valor que le damos va más allá de lo que marca su cifra. Hemos elevado el dinero a un estatus superior a cualquier valor humano.
En mis años en la banca es una de las grandes lecciones que aprendí: 50€ no valen lo mismo para todos. El billete es idéntico. La vida que lo trae… no.
“El dinero es necesario”. Sí, lo es. Pero más importante es cómo llega a tus manos.
Por que el dinero es energía. Creativa o destructiva. Depende de tu relación con él.
Este viernes, en el correo inspiracional, voy a hablar de lo que realmente es sagrado: El valor de un dinero que trae disfrute, tranquilidad y paz.
Porque hay quienes tienen mucho y viven en carencia. Y quienes tienen poco… y respiran abundancia. La clave no está en la cuenta bancaria. Está en la conciencia.
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Y mientras reflexionaba en todo esto, volví a mirar la colección de billetes que guardo con cariño. Algunos de ellos me los regaló mi abuelo paterno. Para mí tienen un valor especial: me recuerdan que, al final, este trozo de papel… solo tiene el valor que cada uno le da.
«Yo quiero tener dinero, pero no quiero que el dinero me tenga a mi»